lunes, 30 de octubre de 2017

Daniel Viglietti - Nocturna



Nocturna (Canción sin tiempo)
(Daniel Viglietti)

A esta noche de grillos le haré mal
con mi luz de minero, con mi andar.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.
Yo comprendí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.

A esta noche de grillos le he de dar
mi violento relámpago al cantar.

Yo descubrí que los planetas
no son culpables de las restas,
que la matanza de mi tiempo
no es culpa de esos elementos,
yo comprendí que no son tretas
que sean obras de planetas,
no.

A esta noche tan hembra la he de amar
con mi sexo satélite girar.

Yo descubrí que la menguante
luna de miel duele bastante
y que entre dos todo es posible,
de lo más bello a lo terrible,
lo comprendí entre la amargura
del lado impuro de la luna,
sí.

A esta noche de esclavos liberar
con un pueblo de estrellas titilar.

Yo descubrí que el combatiente
es más honrado y más valiente
cuando no olvida la ternura
bajo la piel de su armadura,
lo comprendí ante la hermosura
del lado claro de la luna,
sí.

Esta noche sin horas partirá
porque el tiempo no existe en mi cantar
y la muerte no sabe mi reloj,
su guadaña no puede con mi amor.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.

Yo descubrí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.

domingo, 22 de octubre de 2017

Silvio Rodríguez - Vamos a andar.



Vamos a andar
(Silvio Rodríguez)

Vamos a andar
en verso y vida tintos
levantando el recinto
del pan y la verdad.

Vamos a andar
matando el egoísmo
para que por lo mismo
reviva la amistad.

Vamos a andar
hundiendo al poderoso
alzando al perezoso
sumando a los demás.

Vamos a andar
con todas las banderas
trenzadas de manera
que no haya soledad.

Vamos a andar
para llegar
a la vida.
(1978)

lunes, 9 de octubre de 2017

Gerardo Alfonso - Son los sueños todavía





Son los sueños todavía
(Gerardo Alfonso)

Tú subías desde el Cono Sur
y venías desde antes,
con el amor al mundo bien adentro.
Fue una estrella quien te puso aquí
y te hizo de este pueblo.
De gratitud nacieron muchos hombres
que igual que tú,
no querían que te fueras
y son otros desde entonces.

Después de tanto tiempo y tanta tempestad
seguimos para siempre este camino largo, largo
por donde tú vas, por donde tú vas.
El fin de siglo anuncia una vieja verdad,
los buenos y los malos tiempos hacen una parte
de la realidad, de la realidad.

Yo sabía bien que ibas a volver,
que ibas a volver de cualquier lugar,
porque el dolor no ha matado a la utopía,
porque el amor es eterno
y la gente que te ama no te olvida.

Tú sabías bien desde aquella vez
que ibas a crecer, que ibas a quedar,
porque la fe clara limpia las heridas,
porque tu espíritu es humilde
y reencarnas en los pobres y en sus vidas.

Son los sueños todavía
los que tiran de la gente,
como un imán que los une cada día.
No se trata de molinos,
no se trata de un Quijote,
algo se templa en el alma de los hombres,
una virtud que se eleva por encima
de los títulos y nombres.
(1996)