Hace tantos años que discutía con amigos (de los cuales, no todos comparten mi manera de pensar) lo mal que andaba la situación del país, del mundo, y que para llegar a cambiar las cosas, tendrían que pasar varias generaciones. De pronto sucedieron cosas impensadas en el país y en el continente; vemos a varios presidentes mas izquierdistas que derechistas y en Bolivia, país que resume racismo siendo tan profundamente mestizo e indígena; asume la presidencia un campesino aymara, apoyado fuertemente por campesinos quechuas sin olvidar a toda esa clase media que, increíblemente, cambio su clásico voto.
Sin darnos cuenta, el cambio comienza y como era de esperar, con muchísimos tropiezos y errores pero con la voluntad e intención todavía creíble. Los 3 años de gobierno de Morales han dado pasos, acciones y satisfacciones “morales” que eran necesarias. Un pueblo (campesino y urbano) en su mayoría pobre, ha comprendido que puede ser factor determinante a la hora de decidir con su voto.
Pero no solo ellos hacen conciencia de su fuerza. También se han asociado los sectores privilegiados (de alguna u otra manera) que buscan volver o no perder sus privilegios, a ellos se han unido algunos que tampoco tienen privilegio o riqueza alguna, pero no creen en un desarrollo conjunto, en un estado solidario, sino más bien en un estado que incentive el individualismo y la ganancia desproporcionada sin importar costos o consecuencias.
Los conflictos que hemos vivido a causa de esta situación, han sido varios. Muchos de ellos espeluznantes: golpizas brutales, humillaciones salvajes, e incluso masacres.
La convocatoria a una asamblea constituyente tenía que crear un escenario en el que decidiéramos un nuevo marco para el desarrollo de esta Bolivia que cambia. Un pedido de nueva constitución hecho hace años, especialmente por campesinos (de oriente y occidente) que pedían entre otras cosas respeto a sus orígenes, tierras para su sustento y especialmente, ser reconocidos como el resto de los ciudadanos bolivianos.
Asistimos a las urnas con la esperanza de que se respete la decisión. Como nunca fueron elegidos tantos campesinos y representantes originarios para esta asamblea. Claro, y eso es democracia, que fueron representantes de todos los estratos, aunque la mayoría quedaba clara: 137 de los 255 escaños eran conseguidos por el MAS. El saldo (118) iba para 15 partidos y agrupaciones.
Sin embargo esto no solo asusta y organiza a quienes están en contra de replantear el destino del país. Salen varias jugadas, entre ellas, las más fuertes son la pelea por los 2/3 y el retorno de la sede de gobierno a Sucre. Este pedido que en su momento fue apoyado a raja tabla por los prefectos opositores y que hoy se encuentra en el olvido, sin embargo logra violentar a un pueblo que de a poco olvida su mestizaje y resopla racismo logrando interrumpir las sesiones y llegando al extremo de perseguir a los representantes (obviamente indígenas) para impedir que lleguen a la sede de la asamblea. Golpes e insultos caen a granel, mientras aprovechando que la asamblea no prospera, Santa Cruz saca su estatuto autonómico, al que le siguen otros departamentos.
La incongruencia de redactar un texto departamental que no está contemplado en ninguna constitución, lo que la vuelve ilegal bajo cualquier punto de vista, es opacada con el error del oficialismo (y de muchos de nosotros) al haber sabido encausar el anhelo del pueblo de Santa Cruz.
La asamblea no sesionó por meses y ese fue el segundo error del gobierno; siendo la Asamblea Constituyente era el máximo poder en Bolivia debiera ser respetado, sancionando a quienes evitaran su trabajo. La única solución que se encontró, cuando la situación estaba incontrolable fue sesionar en el Liceo Militar (no un cuartel) impidiendo el paso de aquellos que obstaculizaban el trabajo de los asambleístas.
Finalmente, es aprobado el referéndum para aprobación dentro del parlamento (hay algunos diputados y senadores opositores que están acusados de haber recibido dinero del estado para lograr el consenso dentro del congreso).
Hoy
Este domingo se pone a consideración este texto, y los ataques que ha sufrido siguen sumando.
Los argumentos son cada vez más increíbles como retrógrados y excéntricos. Claramente agrupados y financiados por un solo frente, salen a la luz diferentes grupúsculos: Iglesias Re-unidas, la Comisión Nacional de Defensa de Valores y Principios Cristianos, Basta Ya, Jóvenes por Bolivia y pagan espacios solicitados, notoriamente trabajados y por tanto nada baratos, en televisión: Los anuncios son varios y se centran en voltear a todo a costa la votación usando argumentos nunca antes publicados: Cuestionan la libertad de culto, o que el estado ya no se declara católico. Se insinúa el adoctrinamiento ideológico en las escuelas, el matrimonio gay, el aborto, la justicia comunitaria y la libertad de opinión.
Continúan atacando el proyecto constitucional pues en su introducción cita primero a la Pachamama (madre tierra) lo que alienta contra los principios católicos. “Vota a Dios y vota no” “No seas cómplice del pecado, elije a Dios” “Elije entre Evo y Jesús” incluso salen los nuevos cruzados con “Defiende a Dios y vota No”.
video copiado del blog ese ventarron.

¿Es obligación del estado el ser católico como reza la actual constitución?. ¿Cómo deben sentirse los que no practican esa religión? ¿Y los que no practican ninguna?. ¿No es lo más justo que el estado cubra a todos, sin importar su religión? O que simplemente el estado, no tenga religión, sin impedir que cualquier boliviano practique con toda libertad la religión que le plazca?
“El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión”. Art. 4to.
Pero no solo es Dios, también está el supuesto pie para la legalización del aborto, cuando el único punto en el que se fija la posibilidad del aborto está dentro del código penal y es cuando el embarazo es resultado de una violación o cuando la madre pone en riesgo su vida. Muy aparte de que el nuevo proyecto protege como ninguna otra el derecho a la vida.
Sin embargo el permiso a bodas entre homosexuales (horror para los homofóbicos). Este argumento fue usado (al igual que el reclamo del aborto) en Ecuador para encausar el voto por el NO a su referéndum, sin mucho efecto pues perdieron estrepitosamente.
Aún me pregunto si los homosexuales, son por su elección, condición sexual, ilegales. Ya que solo una persona heterosexual puede optar por legalizar varios aspectos de su vida: matrimonio, herencia, adopción, seguro médico adecuado, inclusive se permite la discriminación en todos los ámbitos (educativo o laboral). En el nuevo proyecto no existe ninguna figura que pueda enmendar algo de estos escasos ejemplos. Por tanto hay que reconocer que nos queda mucho por aprender y cambiar.
Reforzando éstas pseudo propaganda política, entra la iglesia en su más grande consejo: “La Conferencia Episcopal Boliviana, conformada por los obispos de todo el país y el cardenal Julio Terrazas, advirtió ayer en Cochabamba que el proyecto de nueva Constitución Política del Estado que será llevado a referéndum este 25 de enero puede abrir las puertas al aborto y el homosexualismo”. Incluso los prefectos opositores llamaron a un día de oración para “defender tu fe”. Queda clara la cosa ¿no?. Y luego me preguntan porque soy ateo o por lo menos anticatólico.
Sinceramente, a esta altura, no creo que sea necesario convencer a nadie, las posiciones están tomadas y sabremos qué es lo que decidimos este domingo. Guardo mucho optimismo y tengo la corazonada de que ganaremos, peso eso no implica que paremos ahí. Hay mucho por caminar y si, le robo las pablaras al prefecto opositor de Beni: Por nuestros hijos y para que tengan un mejor futuro es que debemos seguir cambiando.
Cierro con la foto de una compañera campesina que marchó el 10 de octubre para apoyar la convocatoria al referéndum y con quien tuve la suerte de hablar en la Plaza de armas, en plena puerta del palacio de gobierno. Escena que sinceramente no hubiera imaginado vivir.

















