Con la proximidad del 4 de abril el clima electoral una vez más es intenso; por tal razón me aventuro a sacar algunos datos y reflexiones acerca de la voluntad expresada en el país y por primera vez en el exterior en la anterior elección presidencial.
Para comenzar es necesario aclarar algunos sucesos que precedieron y dieron un carácter único a esos comicios electorales:
La implementación de la nueva Constitución Política del Estado aprobada el 25 de enero del 2009 hizo necesaria una elección de nuevas autoridades (poderes legislativos y ejecutivo). Evo Morales decide ir a la elección amparado primero en la figura legal de que será su primer mandato con una nueva constitución, pero principalmente en que tiene un apoyo mayoritario del pueblo boliviano.
La oposición junto a diferentes analistas, políticos y periodistas de los medios y partidos (si es que no es lo mismo) ya conocidos, unen fuerzas para evitar un nuevo periodo dirigido por Morales. Tratan de sabotear la convocatoria a elecciones alternando (sus congresistas) ausentismo y alegatos interminables en las sesiones del parlamento, a tal punto que el propio presidente Morales inicia una huelga de hambre para exigir la realización de esta justa electoral. Es entonces que surge el argumento desesperado de padrón electoral corrupto, inflado y manipulado por el gobierno. Con esto se intentaba deslegitimizar los referendos ganados por Morales.
Es en esa afirmación que todas estas “brillantes mentes” basaban la razón (y esperanza) de que el gobierno hubiera obtenido las históricas cifras a favor (no puedo retener la pregunta sarcástica: ¿será que ahí hablaba la propia experiencia?). Irresponsablemente, y como es su costumbre, comenzó la presión buscando ante todo patear el tablero para detener el juego, tal y cual se hizo en la convocatoria para la elección de la Asamblea Constituyente o cuando la misma Asamblea comenzaba su trabajo.
Luego de interminables “tira y afloja” el gobierno acepta la apuesta y la aumenta:
- Se realizará la elección con un padrón biométrico.
- Aumentan el número de Asambleístas (Senadores y diputados).
- Se elegirán por primera vez representantes indígenas en circunscripciones especiales.
- Podrán votar por primera vez las (os) bolivianas (os) radicados en 4 países: Argentina, Brasil, España y Estados Unidos.
- Los departamentos que votaron por el No en el Referendo sobre Autonomías (Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Oruro y Potosí) podrán hacerlo nuevamente.
- Se realizará un Referendo sobre Autonomía Regional en la provincia del Gran Chaco.
- Referendo para la conversión de municipio en Autonomía Indígena Originaria Campesina en Huacaya, Tarabuco, Villa Mojocoya en Chuquisaca; Charazani, Jesús de Machaca en La Paz; San Pedro de Totora, Pampa Aullagas, Salinas de Garci Mendoza, Curahuara de Carangas en Oruro; Chayanta en Potosí y Charagua en Santa Cruz.
Peligrosa apuesta que pone la Corte Electoral contra la pared y más que nada, prueba una vez más cuan dispuestos están los bolivianos en participar de las decisiones más importantes del último cuarto de siglo.
La prueba es superada con honores, largas filas para reinscribirse de acuerdo al nuevo reglamento y una inscripción récord fueron las características para esa elección. El panorama parecía adverso para la oposición que temía perder una vez más el partido, incluso antes del pitazo inicial. Eso hasta que surgió una nueva excusa: la Corte anuncia que había 400,671 ciudadanos depurados.
Inmediatamente comienza el desgarro de vestiduras, las denuncias de votantes venezolanos, cubanos (faltaban los iraníes, afganos, iraquíes, palestinos y demás malvados necesarios en este occidental y cristiano mundo). Otros aseguran que esos son los “muertos votantes” del gobierno, y con eso acababa de demostrarse que el fenómeno de Evo y sus notorias victorias radicaba en esos 400 mil posibles votantes censurados.
Ni uno solo de los analistas ni opositores rectificaron sus declaraciones, cuando ante las largas filas de ciudadanos deseos de regularizar su depuración, se fue demostrando que estos muertos, extranjeros y criminales eran en su mayoría mujeres con problemas por el famoso adjetivo posesivo del apellido (Pepita Pérez DE su marido) campesinos o personas muy mayores de edad que no poseían certificado de nacimiento.
Es necesario denunciar el primer craso error de esa inscripción por parte de la corte: No se pidió como requisito de inscripción el certificado de nacimiento, ya que se iba a cruzar las listas de inscripciones con los libros de registro civil. Esto hubiese alertado a quién no tenía el mentado certificado, de que hiciese los trámites necesarios para obtenerlo.
Aún así más de la mitad de los depurados consigue regularizar su situación, la corte toma la polémica decisión (que sigue dando cuerda a la oposición) de reincorporar a los depurados.
Finalmente la elección se lleva a cabo con un nuevo sistema que permite detectar dobles inscripciones, pues usa datos biométricos únicos en cada ser humano y por primera vez las listas de votantes habilitados llevan la foto del ciudadano, lo que garantiza aún más la autenticidad del voto.
Una elección récord.
La elección del 9 de diciembre marca hitos y records que deben ser resaltados, para esto sirve de herramienta el siguiente cuadro comparativo. Los datos y el formato fue sacado del O.E.P. (antigua C.N.E.) añadiendo columnas y cifras que provienen de la misma fuente.

• La elección tiene con el mayor número de inscritos, en comparación a otros años. 1,468,402 más votantes que en la última elección del 2005.
• Registra el menor porcentaje de abstención. 4.75% en comparación al 15.49 % del año 2005.
• Por primera vez el parlamento tiene alberga a 4 partidos políticos. 2 que suman 5 diputados (3 U.N. y 2 A. S.) y no logran alcanzar la cámara de senadores; el resto pertenece al partido gobernante con 114 asambleístas (26 Senadores, 88 diputados) y al PPB-CONVERGENCIA con 47 asambleístas (10 Senadores, 37 diputados).
• El MAS gana los 4 senadores en La Paz, Oruro y Potosí. 3 senadores en Chuquisaca y Cochabamba, y 2 en Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija.
• El MAS gana los 15 diputados uninominales de La Paz y los 5 de Oruro. También logra 8 diputados uninominales de 10 en Cochabamba, 7 de 8 en Potosí, 6 de 13 en Santa Cruz, 4 de 6 en Chuquisaca, 2 de 5 en Tarija, 1 de 5 en Beni y 1 de 3 en Pando.
• En los diputados plurinominales (que van de la mano con la votación del Presidente y vicepresidente) el MAS logra los 6 diputados en Potosí, 9 de 13 diputados en La Paz, 5 de 8 en Cochabamba, 3 de 5 en Chuquisaca, 2 de 4 en Oruro, 2 de 3 en Tarija, 2 de 3 en Beni, 1 de 1 en Pando y 3 de 11 en Santa Cruz.
• En las Circunscripciones Especiales Indígenas Campesinas son 6 diputados del MAS y 1 de PPB-CN.
• La diferencia de votos entre el candidato del PPB-CN y del MAS en Pando (provincias Nicolás Suarez, Manuripi, Madre de Dios y Abuna) es de 49 votos.
• EL presidente fue elegido como primera opción en 6 de 9 departamentos quebrando la hegemonía opositora de la llamada Media luna.
• En el exterior gana en 3 de los 4 países (Argentina, Brasil y España) con 91,213 (75.77%) sobre 125,375 votos válidos.
• El número de votos y el porcentaje alcanzados por MAS-IPSP es el más alto en la historia de Bolivia. 2,943,209 votos (64.22%), supera por 1,398,835 votos y 10.48 % a la votación obtenida por el mismo partido el año 2005 (1,544,374 – 53.74%).
Finalmente comparar la votación del MAS con la obtenida por otros partidos en elecciones anteriores, podría servir de pretexto a la oposición para hablar de una posible injerencia sobre el O.E.P. por parte del partido gobernante (en el menor de los casos) a un escandaloso fraude electoral. Es por eso que es necesario comparar la votación de esos mismos partidos a partir de la elección del año 1985 con la votación obtenida por el MAS-IPSP el año 2005, cuando no había posibilidad alguna de acusar al MAS de hacer fraude.
A simple vista se comprueba que ningún partido logra acercarse a ese número de votos o el porcentaje. Por esa misma razón tuvieron que realizarse alianzas pragmáticas que dejan de lado toda diferencia ideológica y guerra sucia lanzada durante la campaña. A continuación un detalle de cómo se realizaron esas alianzas que lograron gobernar este largo periodo:
1. El año 1985 se unen MNR (456,704 – 30.36%) y ADN (493,735 – 32.83%).
2. En 1989 el Acuerdo Patriótico ADN – PDC (357,298 – 25.24%) y MIR NM (309,033 – 21.83%).
3. 1993 MNR – MRTKL (585,837 – 35.55%) UCS (226,816 – 13.77%) y MBL (88,260 – 5.36%).
4. El año 1997 fue el de la mega coalición, ADN - NFR – PDC (408,705 – 22.26%) MIR NM (365,005 – 16.77%) UCS - FSB (373,528 – 16.11%) y CONDEPA (373,528 – 17.16%).
5. Finalmente, el año 2002, última elección ganada por la antigua partidocracia que luego del Octubre Rojo (Guerra del GAS). MNR (624,126 – 22.46%) NFR (581,163 – 20.91%) y una vez más el MIR NM (453,375 – 16.32%).
Solamente luego de sendas alianzas, es que estos partidos logran controlar el parlamento y sumar un porcentaje que dé la ilusión de una mayoría en el parlamento, mas no en el país, llegando al extremo de tener que unir 5 corrientes políticas (supuestamente) diferentes para alcanzar la presidencia. Y aún así varias alianzas no logran sobrepasar el número de votantes y el porcentaje obtenido por el MAS en el 2005; mucho menos en el 2009.
Si bien es cierto que 1,212,795 (26.49%) personas votaron por el principal candidato opositor, 2,943,209 (64.22%) personas apoyaron al actual presidente; existiendo 1,730,414 votos de diferencia entre el partido ganador y el segundo partido.
Es el partido más votado en la historia de Bolivia, quedando claro que ese apoyo va principalmente dirigido a Evo Morales.
Por tanto las denuncias y gritos desesperados de que vivimos en una dictadura no solamente son infundadas, sino además totalmente irrespetuosas con la gente que vivió, luchó y murió durante los oscuros años de dictaduras latinoamericanas.
Para cerrar con una sonrisa, quizás de lástima o de desprecio, pero sonrisa al fin, recordemos 2 comentarios. Uno de Manfred Reyes Villa, que al conocer los resultados en boca de urna, declara que pese a la victoria, el MAS perdió en 5 departamentos. Además al ser consultado acerca de la posibilidad abandonar el país si perdía las elecciones generales dijo textualmente: "¿Por qué me voy a ir? Para empezar no voy a perder, y en segundo lugar no tengo por qué irme. Esta es mi patria. Si hubiera querido irme, no hubiera vuelto a Bolivia".
Bernardo Gutierrez, quien fue jefe de campaña de Manfred y ahora es senador por Cochabamba, en su última declaración antes de la elección declaro que “Dios es demócrata y va a juzgar las elecciones en Bolivia, y ya que está de su lado, está seguro de su victoria”.
Así nomás es, uno (el primero) que no puede leer los resultados ni aun cuando son tan evidentes, escapa apenas puede a vivir en su modesto condominio Miami, comprado con su austero sueldo de ex capitán o de prefecto.
El otro, que bien podría pasar por un cruzado medieval, lanza una interesante teoría de la evolución política de dios (con minúscula): De la monarquía a la democracia, sin olvidarse de que siempre estuvo al lado de la propiedad privada y las peores dictaduras latinoamericanas.




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