
William E. Centellas - Tristeza del indio
Hago una excepción al copiar este texto. Acabo de descubrir que he vivido copiando a Coco Manto, claro que no llegué a hacerlo tan bien.
Que gusto saberlo.
No tengo el disco del que habla Coco, por eso subo otra creación de William E. Centellas.
Crónicas de la oculta Charcas
Coco Manto
Domingo 1 de junio de 2008
El presidente Antonio José de Sucre y Alcalá ha decidido renunciar a su cargo y marcharse de Bolivia.
Ya no quiere vivir un día más en la capital que lleva su nombre, donde es agredido a balazos, pedradas e insultos.
"¡Este es Sucre, carajo! A este Sucre no se respeta, carajo!", le señala la turbamulta callejera cuando el Gran Mariscal camina ese 18 de abril de 1828 hacia el cuartel para dialogar con los que se amotinaron en su contra.
En el trayecto, calle real de la amargura, un balazo le parte el antebrazo izquierdo. José Antonio ve manar la sangre a borbotones y bendice la herida porque sabe que esa bala iba apuntada al corazón. Ha de irse del gobierno y así se consumará el primer Golpe de Estado en Bolivia.
"¡Fuera de aquí, carajo, esto no es su campo!", chilla la gente azuzada por el cívico Olañeta, máster en hipocresía, envidioso enemigo de Sucre.
Casimiro Olañeta, el doble cara: ¡Hola! de frente y ¡Ñeta! por detrás.
Desolado, traicionado, el soldado poeta que asumiera
El héroe de cien batallas libertarias se va al amanecer escoltado por su soledad y dos oficiales. El populacho lo mira desde las sombras con miserable gozo.
En sus oídos retumban los insultos conminatorios de esos últimos 19 días: "¡Fuera de aquí, zambo maldito! ¡Esto es Sucre, carajo, y Sucre se respeta!".
Antonio José sonríe irónicamente por la paradoja interinstitucional: Sucre sale de Sucre y su nombre se queda en Sucre…
Ya morirá luego a balazos, en una encrucijada colombiana, y unos arrieros hallarán su cuerpo 3 días después avisados por los buitres y alckamaris separatistas, que separan las vísceras para darse un atracón.
Iscay.- A la que le va a ir requetemal en Sucre es a Juana Azurduy, la guerrillera. Le ordenaron callar y la escupieron el sábado 6 de agosto, cuando Bolívar y Sucre estaban fundando
Y cómo no iba a protestar si los que ya vestían tongos y levitas de honorables diputados de Podemos eran puros doctorcitos altoperuanos y ex tablacasacas serviles de Goyeneche y el maldito "aguilucho" Aguilera, que mató a su marido Manuel Ascencio.
La naciente Bolivia no se acordó más de
Huallparrimachi murió combatiendo en el cerro de Carretas a los 21 años. Lindo destino del indio, porque si llegaba vivo a
Pobre doña Juana.
La heroína sobrevivió al desdén parroquial con una mezquina pensión cuyo pago le escatimaban cada mes y murió en una mísera casa del extramuro a los 84 años de edad, casualmente el 25 de mayo de
Un cura y dos indios jalkas, que eran todo el cortejo fúnebre, dejaron el cuerpo de la guerrillera en la fosa común de un panteón cenizal de la periferia. Cuando los cívicos nos digan qué hicieron con doña Juana (y con Sucre) tal vez tenga sentido eso de la capitalidad plena.
Quinsa.- Por haberse aplazado en el examen de derechos humanos y democracia el sábado 24 de mayo, la ciudad cuna de mis padres ya se ganó otro apodo: Capital del Ku Klux Klan.
No es para tanto. No es clan, sino clon. Clon de cucus, cucusclon. La dignidad vecinal de la mayoría sucresa no puede sufrir mella por los excesos de unos badulaques (más laques que badus) monitoreados por los cívicos de Anta Cru y Choqueysaca.
Hay hechos de fresco recuerdo. Para impedir las reuniones de
Insultos, escupitajos, apedreaduras, persecuciones callejeras, pateaduras, quema o allanamiento de hotelitos y casas en que se alojaban los constituyentes. "¡Fuera de Sucre, carajo!" "¡Aquí no queremos a estos indios de mierda!"
Unos sucretinos (que no sucrenses) se ponían polleras y enaguas para ridiculizar a Silvia Lazarte y las cholas e indígenas del magno encargo republicano.
"Somos sucrenses, carajo, y nadies no nos derrota", según se oye chillar a un vástago de chola, sin duda, en uno de los 15 videos grabados ese día de la vergüenza y que el mundo está mirando ahora en you tube.
En la hora más crítica, los constituyentes se trasladaron a
Los sedicentes universitarios no saben, no van a saber, que la primera facultad académica que se habilitó en esa ciudad fue la de quechua.
En 1580
La fundación de
Ahora, frente a la indignación de toda Bolivia y la condena internacional contra la humillación infligida a los mártires quechuas de Mojocoya, los capitostes cívicos reculan.
El dizque rector pide perdón y propone "Barrón y cuenta nueva". La alcaldesa Aydée Nava se mea culpea (ay de Nava). Fidel Herrera dice que errar es de humanos (errare Herrera humanun est). John Cava y cava su tumba moral. Pero todos ellos tienen agarrada del cuéllar a doña Sabina para convertirla en su clon de prefecta.
Tawa.- Termino este recuento de vainas racistas con la mención de un artículo del sucrense Germán Gutiérrez Gantier (GGG) aparecido en "
El ex socialista dice al iniciar su lamentable escrito: "Este 25 de mayo nuevamente se conmemora un nuevo aniversario del Primer Grito libertario que se dio en Sucre en 1809 para toda América Latina".
¿"Nuevamente un nuevo"? ¿En 1809 esa ciudad ya se llamaba Sucre? ¿El grito fue para toda América Latina o en América Latina? ¿Jejejé?
Esa nota publicada por el periódico del consorcio Prisa (y corre) no dice una palabra del escarnio sufrido dos días antes por los indios, pero termina con esta sandez: "Y lo que siga haciendo Morales Ayma en contra de Chuquisaca, no tendrá perdón ni olvido."
Gutiérrez Gantier es un jerarca chuquisaquez del MNR y en su condición de gonimientista tendría que no olvidar los crímenes de lesa patria cometidos por su jefe Goni Sánchez de Escapada, ese homicida sí, sin perdón ni olvido.
Pizcka.- Ay, William Ernesto Centellas, hermanito del alma, karapanza de los más dignos, discúlpame por justificar tu fuga hacia ninguna parte, tu exilio mental, porque no estás entendiendo ni sufriendo este despapaye moral de la oculta Charcas.
Mejor me pondré a escuchar tu disco Sonata para una Golondrina, épica glosa de tu ternura en charango.
A ver si así trago esta bola de bronca antirracista que bloquea mi garganta.
(*) Coco Manto. Periodista, escritor.





2 comentarios:
Ergar, lei este articulo el otro dia en Bolivia Indigena y realmente me sorprendio, que excelente relato, y que buena mezcla de una epoca con otra... o quizas la misma?? ... es que a veces pareciese que vivimos lo mismo... es que como dice la cosmologia andina... todo va en ciclos... la historia es una espiral.
sin embargo, hay que mantener la fuerza y la esperanza, porque los actores de nuestro presente no terminen como los heroes de la independencia... porque los cambios se den, y por fin tengamos una Bolivia incluyente.
abrazos esperanzados!!!
se me estremece la piel al leer tu post, a Coco, el fondo musical del maestro Centellas... y las cuerdas... aaay las cuerdas su clamor.. el clamor del indio, nuestro hermano...
aprieto los puños, no con rencor, lo dije... llenos de esperanza!
saludos y que bueno leerte, voy a venir más seguido!
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