martes, 27 de mayo de 2008

Cinco siglos y las cosas siguen igual

León Gieco - Cinco siglos igual



Cada 25 de mayo, según nos enseñaron, debemos festejar el primer grito libertario en América, grito que nace en la ciudad de La Plata, que luego se llamará Sucre en honor al mariscal de Antonio José de Sucre.

Este grito que parece tener por detonante el apresamiento del abogado Jaime Zudañez, a quien no busco quitarle ningún mérito en su trabajo por la independencia americana, pero el atribuir al levantamiento que dirigió aquel 25 de mayo el primer grito libertario, es restar importancia, y aún más, es querer suplantar en la memoria todos aquellos gritos y sublevaciones anteriores que existieron desde que la conquista española comenzó.

Aquellas sublevaciones tienen puntos descollantes en los cercos indígenas por ejemplo, pero también tienen una regularidad bastante notoria en cada pueblo esclavizado. Es necesario, estudiar, comprender y recordar que los indígenas fueron los primeros en pedir que culminara la esclavitud a la que eran sometidos por el imperio español.

¿De qué sirve traer a la memoria todo esto? En vísperas del aniversario de otro “glorioso y libertario” 25 de mayo, Sucre vuelve a mostrar su intolerancia y racismo, algo irónico con lo que supuestamente se festeja.

Después de enfrentarse y obligar al repliegue de un contingente de policía militar que resguardaba el estadio Patria para la llegada del presidente.
25 de mayo 2008
Una turba, se enfrenta con campesinos a pedradas y petardos, logra tomar de 18 a 20 rehenes en las afueras de la ciudad. Los lleva al centro de la ciudad y entre golpes, gritos se les quita la ropa, dejándoles el torso desnudo, para luego obligarlos a marchar con banderas chuquisaqueñas en la mano, gritando consignas que no son suyas, y recibiendo escupitajos, golpes de manos, de palos; no bastando eso se les hace caminar con las banderas de sus confederaciones al revés mientras insultan al presidente y dan vivas a Sucre.

Ángel Vallejos alcalde de Mojocoya

No termina ahí el macabro espectáculo, es necesario hacerles doblar las piernas, ponerlos de rodillas, pedir perdón y negar cualquier afiliación con el partido gobernante e incluso simpatía con el presidente. Los insultos nunca cesaron de llegarles, finalmente, los “valientes” queman sus ropas y banderas mientras entonan a viva voz el himno de Chuquisaca que habla, irónicamente, de libertad y valentía.

Pero la ironía no es tanta, todo esto lo hicieron en puertas de la “casa de la libertad”; casa donde doctores y militares (en su mayor parte realistas redimidos) luego diputados declaran la independencia de Bolivia. Independencia que inmediatamente olvida a quiénes vertieron más sangre que todos por ella, independencia que no llega jamás al indio. Deben pasar un siglo y cuarto para que los indígenas puedan votar y dejen de ser considerados seres sub humanos, por lo menos en apariencia. Por todo esto y más, es acertado usar el frontis de esta “casa de la libertad” para dar un fondo perfecto a su salvajismo.

violencia


grabación de los sucesos facilitada por indimedia

Sí señor, pasaron más de 5 siglos y seguimos igual, aquí un ser humano es más que otro, aquí el menospreciar el derecho de existir y mucho más de vivir con dignidad es solo para una minoría.
Aquí en su racismo ya no importa el color de la piel, ahora con un poco de gel y un peinado a la moda, un jean y una polera de algodón con algún logo de cualquier marca conocida; bastan para dejar de ser mestizo, para dejar de tener ascendencia indígena y poder agredir con odio inusitado a un semejante.

Lo único que importa es destilar odio y racismo, la disculpa, hipócrita y absurda de un comité cívico y de una alcaldesa, vienen de la mano de un pretexto, "es el gobierno el que trae y lleva campesinos (aquí debiera cambiarse campesino por objeto inanimado) o es Evo el que nos lleva a la confrontación".

Tanta iglesia, tanta historia de la que hace gala esta ciudad, ahora nos muestra su real faz con su centanaria historia acomodada a quién mejor paga por escribirla, que es sinónimo de falsa aristocracia y abolengo. Y una iglesia que sigue su eterno y vergonzoso camino, lejos del que realmente la necesita.

El haber participado en medio de tanta asquerosa violencia, es tan criticable como el vivir en la misma ciudad y no haber hecho nada para que esto no sucediera o por lo menos se detuviera.

¡Ah, Sucre!, que buena capital serás si al final en el país se impone tu cultura manchada de racismo!.

¡Ah, hijos míos!, cuanta lucha me aguarda para tratar de que este mundo no sea el que estoy viviendo hoy.





Cinco siglos igual
Letra y música: León Gieco

Soledad sobre ruinas,
sangre en el trigo
rojo y amarillo,
manantial del veneno
escudo, heridas,
cinco siglos igual.
Libertad sin galope,
banderas rotas
soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata
contra esperanza,
cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra la historia se cayó
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol.
Desamor desencuentro,
perdón y olvido
cuerpo con mineral,
pueblos trabajadores
infancias pobres,
cinco siglos igual.
Lealtad sobre tumbas,
piedra sagrada
Dios no alcanzó a llorar,
sueño largo del mal
hijos de nadie, cinco siglos igual.
Muerte contra la vida,
gloria de un pueblo desaparecido
es comienzo, es final
leyenda perdida,
cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra
la historia se cayó
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol.
Es tinieblas con flores,
revoluciones
y aunque muchos no están,
nunca nadie pensó besarte los pies,
cinco siglos igual.

5 respuestas:

utópico dijo...

No se de donde se me ocurrio que eras ingeniero, supongo que he debido mal-leer algo en tu blog… jajaja… y sí, te salió lo cómico.

Con respecto a este post… comparto tu consternación. Me gusta mucho el hincapié histórico que haces, el primer grito libertario, se lo dio el día en que un español le sentó la mano a un indígena americano, en algún lugar de nuestro continente. La resistencia siempre ha estado presente. Un buen ejemplo son Waman Poma, o Tupaj Katari… siento vergüenza por lo de Sucre, no es sólo una vergüenza ajena, sino una vergüenza personal, porque después de todo… todos somos responsables de este tipo de cosas… Los cambios están llegando, hay que seguir pujando. Me gusto mucho tu post, en especial las reivindicaciones.
Saludos!!!

La Vero Vero dijo...

Ay ch´api querido, cuanto nos falta por caminar.

Von Vacano escribió unas cosas muy ciertas sobre lo que pasó y lo que está pasando, que nos muestra el camino de lo que pasará más adelante.

"Evo salió al mundo y puso a Bolivia en el mapa del universo. Evo continúa solo, odiado, débil e incomprendido, pero muestra a Bolivia las llagas sociales que la matan, le desafía a que se cure ella misma y no abandona lo que yo considero debilidad y otros verían como pacifismo, el único camino de supervivencia para su raza.

Y es así como todo boliviano que se digne de ser tal deberá hallar más temprano que tarde razones sólidas y valederas para respetar al primer indio que alcanzó la Presidencia de la República y que le está dando lecciones que nadie nunca supo darlas."

Somos un país racista. Y nos asusta que el indígena se nos pare y nos mire a los ojos, por eso reaccionamos de estas formas "modernas" en nombre de la modernidad y la "civilización". Pero de acá para atrás ya no hay más que páginas y páginas de historia escrita a conveniencia. El resto es un largo camino, que quizás no veamos pero que asumimos como nuestro ¿no?

Un abrazo.

Pd. !!!Qué enorme está el Héctor!!! y lindo...se parece harto a...su mamá! jé!

morenada nada dijo...

Nunca me habia detenido a pensar en la letra de esta hermosa canción de Gieco. Tienes razón, el tiempo se ha relativizado con este hecho deplorable y vergonzoso. Todos somos cómplices en alguna medida, hasta con el silencio. Qué hacer? Será que la paciencia se nos agota algún día.
Advierto por los comentarios de la Vero que tienes un hijo, empecemos por ahí, alimentemos esas semillas, demosles valores, que ellos sí puedan mirarse en todos, sin recores ni racismo.

Un abrazo.

JuAnPaBlOff dijo...

ay cosas que creemos superadas o por lo menos cosas que hay que aceptarlas y que bolivia cambia... pero que inocentes somos una golondrina en la presidencia no hace imigracion... las cosas tardaran mucho en cambiar y con muchas disculpas y sin verguenza seguiremos insistiendo para que cambien, cuando vemos las imagenes me indigna y me llena de rabia pero pienso y racionalizo y digo que no podemos hacer lo mismo no podemos ser animales (en sentido brutesco y sin ofensas a los animales que sincesaramente son mas racionales)...NUNCA MAS Y SI VUELVE A PASAR CON MAS ORGULLO LEVANTAREMOS LA CABEZA "que nosostros mismos haremos nuestra propia redencion"

Gerardo dijo...

Me queda en la mente si estos ignorantes y fascistas de la media luna con Sucre como sede de gobierno si salen victoriosos de esto. Cuánta plata y medios y medicinas y años necesitaran para que Bolivia borre ese acto de cobardía de “algunos” (si no son muchos) ciudadanos “ilustres” de la capital??, y que deberían empezar a hacer sus campañas cuánto antes y con toda la plata del mundo, no solo del occidente sino de todo el pueblo de Bolivia, por que si no? seguirán llegando más Evos para el dolor de los racistas.