Papá: Buenas tardes,
Señora de azul: Buenas tardes
Papá: Vengo a solicitar el alquiler de un violín para mi hija, acaba de ingresar al conservatorio y me dieron este papel con los requisitos.
Señora de azul: Con la secretaria por favor.
Papá: ¿Y la secretaria?
Señora de azul: Salió, pero ya debe volver.
Papá: Espero, gracias.
(10 minutos parado)
Papá: Buenas tardes,
Secretaria: Buenas tardes
Papá: Vengo a solicitar el alquiler de un violín para mi hija, acaba de ingresar al conservatorio y me dieron este papel con los requisitos.
Secretaria: Si, por favor, hable con Donato.
Papá: ¿Donato?
Secretaria: Si (señalando la puerta cerrada al frente).
Papá: …
Secretaria: (A la señora de azul, que dicho sea de paso, esta mayorcita) ¿Salió Donato?
Señora de azul: Si, hace 5 minutos, pero ya debe volver.
Secretaria: (recalca con la mirada la puerta).
Papá: Espero… gracias.
(10 minutos)
Papá: Voy a aprovechar para hablar con la profesora sobre los horarios, podría decirme ¿en que aula se encuentra Dunia?
Secretaria: Aula 17
Papá: Gracias
(9... 10... gradas... 14… 15… 16… ¡17!)
Niño de chaleco plomo y nuevos blanquecinos incisivos: ¿Si?
Papá: (metiendo la cabeza) ¿La profesora Dunia?
Niño de chaleco plomo y nuevos blanquecinos incisivos: No está, también la estamos esperando para que nos de clases.
Papá: ¡Uf! ¿y a que hora comenzaban tus clases?
Niño de chaleco plomo y nuevos blanquecinos incisivos: A las cuatro y media.
Papá: (mirando con preocupación de adulto su reloj) Son casi las 5… bueno, gracias.
Niño de chaleco plomo y nuevos blanquecinos incisivos: (sonriendo cierra la puerta)
(15 minutos)
Dunia: (sale sonriente del aula de el otro pasillo)
Papá: Dunia, buenas tardes, vengo a coordinar las horas prácticas de violín de mi hija.
Dunia: ¿De Ángeles Rodríguez?
Papá: Si.
Dunia: ¿Ya tiene alquilado el violín?
Papá: No…
Dunia: Debe alquilar el violín abajo, en secretaría. ¿Le dieron el papelito con los requisitos?
Papá: Pues si, pero es que…
Dunia: Debe apurarse, porque no estoy segura de que haya un violín de ese tamaño.
Papá: … ¿es muy pequeño?
Dunia: No, lo que sucede (señalando a unos engendros revoltosos) es que han entrado muchos alumnos nuevos y todos están alquilando violines
Papá: ¡¡…!!
Bueno, lo espero el sábado a las nueve y media. (cierra la puerta sonriente)
Papá: (reclamando en voz baja pero audible) ¡Porque demonios aprueban tantos niños pequeños si luego no les alcanzan los violines!
(17… 16… 15... 14…gradas...)
Papá: ¿Donato?
Donato: Si señor, me espera un momentito, me esta llamando la directora.
Papá: (interpone su cuerpo entre la puerta y el pasillo y habla atropelladamente) Mire, tengo el archivador con los requisitos que ustedes me pidieron, con la documentación para que me alquilen el violín que necesita mi hija para comenzar sus clases
Donato: (comprueba que sus escasos metro con cincuenta y ocho centímetros poco pueden hacer por sacar del camino al papá de uno ochenta y dos) Bueno, a ver
Papá: Aquí esta la fotocopia de mi cédula de identidad, la fotocopia de la factura de agua pagada, me falta la fotocopia de la garante, pero la completo si me facilitan la que les di en el fólder que deje cuando inscribí a mi hija.
Donato: Esa información la tiene la secretaria
Papá: Lo que me pregunto es porque me piden dos veces la misma información, o porque no me la pidieron de una sola vez.
Donato: (recalca con la mirada la puerta de en frente, que es de la secretaria).
Papá: Bueno, yo consigo eso, pero dígame, ¿no puedo dejarle esto mientras tanto?, es que la profesora exige el instrumento para este sábado.
Donato: A ver… (agarra con desgano el folder) no pues señor, usted tiene que dejar primero la carta para que la directora apruebe, después, recién, me entrega todo este fólder.
Papá: ¡¡¡!!!
Donato: Si pues, con la señora de afuera.
Papá: ¿Con la de azul?
Donato: Si, ella misma (aprovecha que el papá no reacciona y pasa por un lado, cerrando la puerta de la directora, sonriente)
Papá: ¿Señora?
Señora de azul: ¿Si?
Papá: Me dice Donato que debo dejarle esta carta para la directora
Señora de azul: Oh, si, si, con mucho gusto, a ver, déjeme ver… ya (agarra un sello enorme y le pone el número 282 sellando con fuerza la carta) listo, mañana al medio día su carta ya esta lista y usted puede hacer el trámite para alquilar el violín.
Papá: ¿A medio día? ¿no cierran?
Señora de azul: Si, cerramos
Papá: ¡¡!!
(silencio incómodo)
Papá: Mejor vengo a las dos y media.
Señora de azul: Si, mejor.
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4 respuestas:
¡Malditos!
Pero eso es muy cierto, en todas partes.
Uffff.
¡Malditos!
Pero eso es muy cierto, en todas partes.
Uffff.
Burocracia. Que denso! y odioso! porque tendrá que ser así? lo peor es que nos quejamos del servicio que nos dan pero ojalá que cuando nos toque servir, lo hagamos bien, como nos gustaría ser servidos.
Eso debiera ser lo ideal, personalmente puedo decir que lo he intentado, aunque no suena nada modesto ;-)
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