
Arawi - Somos MAS
Somos MAS
Arawi
Tawantinsuyu pueblo hermanos
el Kollasuyu se levanto
quechuas aymaras y guaranies
un solo canto haremos vibrar.
Es por la lucha nuestra viviencia,
Bolivia entera renacera;
despertando nuevas conciencias
y llevaremos el pueblo al poder.
MAS mas, al nuevo alba
seremos mas
MAS, mas, mas
ya somos mas,
el Tata Inti alumbra mas.
MAs mas, al nuevo alba
seremos mas
MAS, mas, mas
ya somos mas,
a someternos nunca más.
No logro hilvanar todo lo que paso este fin de semana, este es el 4to borrador y creo (espero) que será el último. Tal vez repitiendo lo que tantas veces dije mientras caminábamos la ciudad de arriba para abajo (y quienes han estado en La Paz saben a que me refiero). Uno veía gente con banderas bolivianas, wiphalas, paceñas, cubanas, venezolanas, argentinas, banderas con el Che, del MAS… ni siquiera en octubre, cuando logramos sacar del gobierno a Gonzalo Sánchez de Lozada había tanta libertad en el ambiente. Esa libertad que junto a la esperanza se transforma en un solo idioma.
El fin de semana la ciudad se lleno de delegaciones, invitados y turistas. No alcanzaba el tiempo ni la fuerza para asistir a todos los eventos que en diferentes partes de la ciudad se dieron.
El sábado de madrugada nos encontramos con Cuba y su Vicepresidente, Carlos Lage, que en un breve encuentro en la Plaza Martí hablo con esa alegría y claridad a que nos acostumbraron los cubanos. Ya en la noche Chávez con el espectáculo que acostumbra, comprobó que en La Paz tiene una aceptación que pocos presidentes invitados a sentido.
Ese mismo sábado en Tiawanaku se realizó un homenaje jamás visto en Bolivia, el primer presidente indio juro ante sus ancestros respetar la cultura que lleva en la piel y sangre. Representantes indígenas de toda América trajeron presentes y se unieron al festejo, fue difícil no emocionarse.
El domingo amaneció nublado y calmo, como recobrando fuerzas. Desde la madrugada la gente comenzó a llenar la plaza Murillo y la plaza de San Francisco, conocida como Plaza de los Héroes. Ambas son simbólicas, puesto que en la primera se encuentra los edificios que albergan al poder ejecutivo y legislativo, en la segunda fue testigo de los enfrentamientos del pueblo con diferentes fuerzas (casi siempre armadas) ya sea en dictaduras o en gobiernos “democráticos”.
Este domingo todo estaba diferente, desde el aeropuerto de la ciudad de El Alto hasta el centro, se habían adornado los faroles con banderas bolivianas y wiphalas, la calle comercio se encontraba adornada con tejidos y flores (por ahí habría de descender el presidente para encontrarse con quienes lo habían elegido). Grupos de música ya lanzaban clásicas melodías andinas, centenares de mineros y jilakatas (título que se le da a la máxima autoridad aymara de un ayllu) se organizaban para custodiar las calles.
A las 12:30 el presidente debía ser investido en ese mismo parlamento que años atrás lo expulsara por hablar demasiado. Ya los medios se habían gastado de tanto especular sobre la vestimenta, sobre el protocolo… ¿será que alguna vez le atinan en el clavo y logran observar lo que está gritándoles en la calle?.
Difícil es explicar lo que corrió en el ambiente cuando García Linera juraba como Vicepresidente, mucho más cuando Evo juro con el puño izquierdo en alto y la derecha sobre el corazón aceptar la responsabilidad de gobernarnos por 5 años. Atrás comenzaban a quedar todas las injurias, mentiras y abusos que se cometieron, aunque esas razones fueron las que fueron el principal aglutinante que logro tan atronadora victoria en las elecciones.
Nunca antes (y seguimos rompiendo esquemas) se recordó primero con un minuto de silencio y luego con un discurso inaugural a personajes que no siempre la historia salva. Desde Tupaj Katari hasta los mártires de Octubre se recordó a quienes han peleado aquí por un lugar más justo e igualitario. Y por primera vez en la historia de Bolivia un presidente agradecía oficialmente la lucha de Ñancahuazú con el Che, también oficialmente se lavaba caras y tumbas (de muchos todavía desconocidas) de Quiroga Santa Cruz; de 8 miristas masacrados y luego traicionados por su propio compañero que también ostento el título de presidente, pero de la mano del dictador cómplice de su asesinato; de Espinal, un sacerdote español que por pregonar un verdadero amor cristiano fue asesinado en esa misma época; de mártires indígenas, criollos y mestizos; de todos quienes alguna vez hemos sentido la violencia estatal en piel y hueso.
Se veían serias y desencajadas las caras de antiguos ex presidentes que tuvieron el descaro de asistir a esta posesión y fueron silbados y casi golpeados. Un Mesa que se recordará como tuvo un discurso presidencial donde reclamaba poco mas que Evo Morales era el peor enemigo del gobierno y por ende del pueblo boliviano, con un discurso en que lo nombraba más de 20 veces (junto a Abel Mamani, ahora Ministro de Aguas), lamentablemente se olvido de ese desliz y cuando los “benditos” medios lo entrevistas, se regodea diciendo que se siente muy feliz de ver como la transición que el comenzó acaba en buen puerto.
Los parlamentarios de PODEMOS no podían obstaculizar con su silencio, los cada vez mas fuertes aplausos solamente sobrepasados por “pututus” (cuerno de toro que se utiliza como instrumento de viento) que resonaban en toda La Paz.
Entre tantos invitados que hubieron destacó claramente mi querido Eduardo Galeano que sobria y sencillamente hablo sobre Bolivia, sobre su perdida de miedo y sobre el nuevo nacimiento que espera se contagie por Latinoamérica.
Al terminar el discurso presidencial, que estuvo plagado de buen humor, las nubes soltaron toda el agua que estaba contenida por horas, aún así la gente no se corrió, salieron los paraguas y ponchos de plástico, mientras resonaba con fuerza la canción que acompaño las esperanzas esta elección. Bailamos, nos abrazamos hasta bien entrada la noche (algunos mas que otros), para ya despedirnos y aguardar el lunes, las primeras acciones tan esperadas.
Sin embargo, esta ciudad se negaba a terminar sus festejos tan abruptamente, puestos que de sorpresa Inti Illimani organizó un concierto gratuito cerca de San Francisco. Para mi haberlos escuchado noche anterior ya fue tremendo y especial, puesto que mi últimas palabras las había acompañada con esa canción tan fuerte de Quilapayún: El Pueblo unido; misma canción que sonó repetidamente en mi casa aquel 18 de diciembre cuando anunciaban que habíamos llegado al 49% de votación nacional.
Las fotos que acompañan este relato se encuentran en esta dirección, son fotos mias y de algunos amigos:
http://www.flickr.com/photos/musicantos/91134158/in/photostream/
Ya estamos a jueves y varias cosas han sucedido, pero esto ya merecerá algunas palabras después… aunque cada vez me estoy volviendo más flojo para escribir.
Me queda la alegría de haber podido vivir/participar/sufrir este proceso, confirmando mi certeza de que JAMÁS hay que bajar los brazos…




7 respuestas:
que emocion, se me puso la piel de gallina leyendote.
hechos historicos si los hay, y de los mejores!
un abrazo enorme!
llokalla, no sabes cuanto estaba esperando este tu relato de lo acontecido aquellos dos días que ya serán imborrables.
gracias! pero también gracias por no dejarme bajar los brazos jamás.
un abrazo.
che.. como siempre me dejas sin palabras... hermosa descripción, qué ganas de haber estado allí.. con todos ustedes, tropita hermosa, ... ya te dijeron que estaba con la garganta hecha pelotas, no? Besos
Ese escalofrio por el cuerpo al recordar esos momentos y la cancion, tenia que ser una cancion, que remueba los sentimientos cada que la escuchemos...
Increible... un abrazo.
Chiru, Imilla, Vero, Rocko: Cha' gracias por leer, pero por encima de todo, gracias por compartir el camino...
Es que se me enchina todo el cuerpo
al leer tu descripcion. Saber que la gente aposto por su dignidad y su identidad dice mucho al mundo. Ahora tb la gente tiene que entender que las cosas no cambiaran del dia a la noche, hay que ir un paso a la vez pero como dijo Marcos caminemos ese paso todos juntos..
Puedo leer tu descripcion mil veces. Me llena de no se que, una sensacion hermosa en mi cuerpo...
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