
León Gieco - La memoria
No encuentro muchas palabras para describir. Quizás baste decir que me indispuse, sudé frío y terminé vomitando ... la noche hubiese sido interminable de no ser por el tibio abrazo de mi pareja.
Una vez más me pregunto de que estamos hechos para soportar tanto y (mucho peor) para llegar a ser tan inhumanos... hay momentos en que las esperanzas se me acaban, pues llego a recordar que lo que sucedió o puede suceder cuando intentamos cambiar este puto mundo que pareciera pertenecer a algunos.
Memoria del horror
Ismael Alonso - La butaca
¿Dónde estabas tú en 1981? Algunos se frotaban ya las manos pensando en el mundial de fútbol y otros se divertían a ritmo de música disco. Otros, al otro lado del Atlántico, pensaban de distinta manera a como los mandamases les gustaba. Otros se organizaban en grupos ilegales con la idea de alcanzar algún día la libertad y la democracia. A estos otros les mataban. En aquellos primeros ochenta, hace nada y en Argentina (aquí al lado, por lo menos emocionalmente) a esos jóvenes que no pensaban en fútbol y baile se les secuestraba, se les torturaba y asesinaba de la forma más cobarde y horrible que se pueda uno imaginar. Los culpables siguen impunes y esta película servirá al menos para que nadie olvide el horror.
Con un estilo seco y áspero pero sin caer en la trampa del falso documental, Marco Bechis nos propone un viaje al horror de la dictadura argentina. Una historia de dolor y humillación protagonizada por un verdugo y su víctima que, según avanza, se hace dolorosa hasta casi lo insoportable. De vez en cuando sobran las palabras medidas y las expresiones suaves, a veces hay que ser directo e incluso grosero como lo es Bechis. Y como lo soy yo al afirmar que hay que tener un par de huevos para hacer una película como ésta. El director no se amilana al denunciar un periodo tan aciago de la reciente historia de su país al contrario que los políticos cobardes que silenciaron el hecho o los que promulgaron leyes timoratas que enterraron el recuerdo de los miles de asesinados y desaparecidos. En Argentina, como en Chile o como en España hace falta valor para decir qué pasó. Lo ha de contar quien lo conoció. Lo ha de relatar quien lo ha vivido y sufrido. No nos toca a nosotros juzgar, pues el tiempo ha sentenciado, pero al menos nos queda apelar a la memoria para que revoque esa injusta vuelta de hoja.
Son muchos los detalles de genio que desprende "Garaje Olimpo" haciendo que este film sea tan eficaz como denuncia como lo es como intriga. Utilizando las herramientas del ingenio (flashbacks, elipsis, etc.) más que las que proporciona el ajustado presupuesto y filmando imágenes que oscilan entre el verismo (los paseos urbanos del protagonista) y el simbolismo (esos planos aéreos que invocan tanto el final del film como la visión aséptica que desde las alturas y la distancia se tiene de la tragedia) Bechis y su equipo han conseguido una enorme película.
Afortunadamente el cine no es sólo entretenimiento. A veces funciona como una lanza luminosa, su metraje es un látigo fustigando la injusticia donde fotogramas llenos de verdad y dolor restallan en los ojos del espectador. Nadie debería quedar impasible tras la visión de "Garage Olimpo". No se puede uno encontrar de bruces con la atrocidad y dejarla pasar de lado. Si ellos lucharon, nosotros tenemos que testimoniar su lucha. Ver esta película nos recuerda lo brutal que puede llegar a ser el hombre. Ver esta película nos ayuda a no olvidar.




3 respuestas:
Don Edgar:
Este espacio está cada vez mejor, ¡bien lindo siempre está! felicidades.
Ahora ya se dónde acudir para sincronizar la hora.
Un abrazo
Que puedo decir, vaya sitio que tiene. Solo vine por una sugerencia.
"De Regreso" de Matilde Cazasola, un himno para los que se encuentren lejos de la tierra nuestra. De seguro anudara mas de una garganta.
Otros Saludos.
queria contarte que estoy feliz del resultado de las elecciones... nada, solo eso, y dejarte un abrazo
Publicar un comentario